14 de diciembre de 2012

NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY: EL POEMA "CANARIAS" 
EN LA REVISTA "CUBA Y CANARIAS" (LA HABANA)


NICOLÁS ESTÉVANEZ  MURPHY [1838-1914]

Nicolás Estévanez fue un símbolo para la intelectualidad emigrante canaria a América, especialmente la que arribó a Cuba. En la Gran Antilla ejerció de capitán, y el 27 de noviembre de 1871 condenó la ejecución de ocho estudiantes de medicina ante la suposición de que estos habían deshonrado la sepultura del creador del rotativo habanero La Voz de Cuba.               

Simbólicamente en la memoria colectiva del isleño emigrado quizá estaría en un escalón inferior, desde mi punto de vista, a las figuras de Leonor Pérez Cabrera [la madre de José Martí] y Benito Pérez Galdós.

De izquierda a derecha, el tercero sentado es José Tabares Sosa [1909].
Director y propietario de la Revista Semanal Ilustrada Cuba y Canarias [La Habana; su primer número salió a la luz el 8 de septiembre de 1912]
Por lo dicho, su figura aparecerá con frecuencia en la prensa canaria de la emigración. Hoy traemos a esta página su poema Canarias (Canto I)Publicado en la revista ilustrada Cuba y Canarias [La Habana, núm.2, 15 de septiembre de 1912]. 
Esta publicación la dirigió y fue propietario José Tabares Sosa; tal como apuntamos en el pie de foto. 


CANARIAS 

Un barranco profundo y pedregoso,
una senda torcida entre zarzales,
un valle pintoresco y silencioso, 
de una playa los secos arenales;

Un cabrero en la cumbre que silbaba,
una bella pastora que corría,
una rústica flauta que llenaba
los riscos y las grutas de armonía;

En el aire reflejos y cambiantes,
en el cielo colores transparentes,
en la noche luceros rutilantes,
crepúsculos dorados y esplendentes; 

Un gallardo mancebo en la montaña
que las cabras monteses perseguía,
en la cima del monte una cabaña,
y un torrente que al valle descendía;

Tales fueron los goces fugitivos
de cien generaciones ignoradas;
estos fueron los cuadros primitivos
de las risueñas islas Fortunadas.

Nicolás Estévanez

DEDICATORIA

A mis amigos Jorge Alberto Liria y Nicolás Reyes González; en espera de que salga, más pronto que tarde, la biografía de Nicolás Estévanez en Anroart. Estoy convencido que será la obra definitiva sobre este polifacético personaje. Porque considero, en fin, que Nicolás Reyes hoy día es el mayor especialista en su trayectoria vital, y el mejor para editarlo es Jorge Liria: modelo de editor comprometido con la cultura canaria [y no solo] e intelectual no acomodaticio. 

VÉASE EL ORÍGINAL PUBLICADO EN: VALENTÍN MEDINA RODRÍGUEZ

15 de noviembre de 2012

NICOLÁS ESTÉVANEZ: POESÍA COMPROMETIDA


RECITAL "LA SOMBRA DEL ALMENDRO" EN EL PUB "MALAVIDA"

TRIBUTO A D. NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY (1838-1914)

JUEVES, 8 DE NOVIEMBRE DE 2012

En el conjunto de la obra poética de Nicolás Estévanez destacan por su contenido social y compromiso político cuatro poemas: "Solidaridad", "El Obrero", "Protesta" y "En la Sierra". Estos poemas fueron recitados con acompañamiento musical del grupo "Kalima & Solfatara", en el recital del 8 de noviembre. 
Vamos a presentar el texto completo de los cuatro poemas para que puedan disfrutar con su lectura, mientras esperamos poder incluir en el blog los "audios" originales del recital. Los cuatro poemas fueron publicados en 1881, en su libro Romances y Cantares. 



El primer poema "Solidaridad" fue recitado por Fernando Senante y Elvira Tricás. Con el fondo musical de la guitarra de Rubén Díaz.

"SOLIDARIDAD"

El papel en que escribo estos renglones,
y la pluma, la tinta y el tintero,
representan la vida y el trabajo
de muchos hombres y de varios pueblos.

Mis colaboradores son los siglos;
ni yo ni nadie escribiría sin ellos,
porque Ios hombres somos solidarios
sin distinción de razas ni de tiempos.

Lo que yo escribo en fatigada prosa
o en desigual y atropellado verso,
no lo escribiera sin aquel fenicio
que para mi compuso el alfabeto.

Como tampoco se escribiera nunca
lo mediano, lo malo ni lo bueno,
sin el trabajo de los labradores,
sin el santo sudor de los mineros.

Tienen parte en mis obras fugitivas,
y en las obras de sabios y maestros,
el fabricante de papel barato
y el que las plumas inventó de acero.

Los químicos también, que de la tinta
la fórmula encontraron y nos dieron,
y artesanos de todos los oficios,
y marinos, doctores, cocineros...

Si, cocineros; porque sin las salsas
que dan jugo y vigor á mi cerebro,
de poco me sirvieran ni la pluma
ni el papel ni la tinta ni el tintero.

¡Pero cómo extrañar que me auxilien
los artesanos de ambos hemisferios,
los que arrancan el hierro de la mina,
los que impulsan las artes y el comercio,

Si lo hacen esos astros infinitos
que en lo más hondo del abismo etéreo
dibujan trayectorias ajustadas
a las leyes eternas... de Keplero!

La luna en las moléculas influye
de este globo macizo en que nacemos,
y por lo tanto en nuestros organismos,
y por lo mismo en nuestros pensamientos.

Como los hombres somos solidarios,
igualmente lo son mundos sidéreos
que ejercen un influjo poderoso
en nuestro mundo, y nuestro mundo en ellos.

¿ Qué importan las distancias? ¿qué los siglos?
¿Qué los abismos de la mar y el cielo?
¿No existe la atracción entre los mundos?
¿No se extiende á las almas y á los cuerpos?

El magnate depende del artista,
depende el pensador del cocinero,
y los astros sin fin, unos de otros
en esa inmensidad del firmamento.

¿Y aun hay guerras de clase entre los hombres?
¿Y aun se lanzan los hombres al degüello
siendo todos los seres solidarios
en la inmensa extensión del Universo?...

Pues vencerán al fin los que combaten
por la Federación, que es el derecho,
que es la atracción recíproca, y el lazo
que ha de unir á los hombres venideros.

Y si la lucha dura largos siglos,
si dejamos sembrados nuestros muertos
en ciudades y valles y colinas,
¡mejor para los cuervos!


14 de septiembre de 2012

SINIQUITATE: ARTÍCULOS PUBLICADOS


D. LEONCIO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ (1881-1955)
Y EL DIARIO LA PRENSA, UN LEGADO SIN CONTINUADORES

Nicolás Reyes González

Nicolás Reyes esboza aquí la ideología política del periodista tinerfeño Leoncio Rodríguez, fundador del diario La Prensa, destaca cómo la trayectoria de aquel periódico, en el que proyectó sus dos inmediatos ideales políticos, a saber, la defensa de la República como forma de gobierno y de la conciencia regional y unidad del archipiélago, quedó interrumpida hace ya bastantes años sin que pueda sostenerse la idea de que El Día sea hoy un continuador y defensor de aquellos ideales.


¿Quién fue Leoncio Rodríguez?. Diremos, en principio, que un joven periodista republicano federal, de talante liberal y progresista, que incorporará  en toda su obra literaria y política sus ideales autonomistas y regionalistas, que, en nuestra opinión, son portadores de planteamientos políticos cercanos a un emergente nacionalismo canario, surgido, salvando las diferencias evidentes, en un proceso parecido al de Cataluña con figuras del calibre político de Valentí Almirall o Valls i Ribot, republicanos federales como él. Nace en la ciudad de La Laguna el 12 de abril de 1881.
Con el título de Bachiller en Letras, D. Leoncio Rodríguez colabora primeramente en las publicaciones de su ciudad natal y asiste a una tertulia, que integran D. José Rodríguez y Moure y D. Buenaventura Bonnet, prestigiosos historiadores, en unión de otros intelectuales laguneros. Es probable que la relación con estas dos personalidades le sirviera para comenzar a configurar su pensamiento y sus ideales regionalistas.
Antes de 1906, D. Leoncio Rodríguez publica dos obras de marcado acento regionalista y de estimable valor literario, éstas son su novela "Alma Canaria" (1901) y su libro posterior "Cuentos Canarios". Figura además entre los fundadores de una institución cultural de gran importancia, el Ateneo de La Laguna, y colabora, desde su fundación, en el periódico republicano federal de Santa Cruz de Tenerife El Progreso. A principios de julio de 1906, en el Salón de Actos del Ateneo de La Laguna diserta sobre "El Regionalismo canario. Bosquejo histórico-social". Esta conferencia, en la que hace públicos sus pensamientos sobre Canarias y sus problemas, es publicada por El Progreso en  días sucesivos en versión integra con uno de sus seudónimos más habituales: "Luis Roger", y forma parte de una Campaña política que emprenderá el periódico tinerfeño en favor del regionalismo y de la autonomía de Canarias, precisamente cuando se recrudece el llamado "Pleito Insular" con  peticiones de división del Archipiélago efectuadas al poder central por sectores burgueses. El Memorial que elabora el Conde de Romanones con motivo de la reciente visita de Alfonso XIII a Canarias, primera visita de un monarca español al Archipiélago, hecho que no deja de resultar también significativo y de sumo interés, materializa aquellas peticiones.
D. LEONCIO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ
Comienza su conferencia con la idea de "patria" (entiéndase "patria" como lugar de nacimiento: Canarias), porque considera que, según se "la estime o se sienta aversión por ella", será diferente la definición que se puede dar del regionalismo canario. Leoncio Rodríguez critica también a los "merodeadores de la política", que han convertido el "patriotismo" en "infame mentira", invocándolo "con los labios" y no "con el corazón". El "patriotismo" lo monopolizan, en su opinión, "los protegidos del poder central", que lo sacrifican "por particularísimas conveniencias de bandería" y llegan a degenerar con frecuencia "en lo ridículo". 
También percibe las más que probables reticencias de los sectores internacionalistas del movimiento obrero y por eso dice: "En estas luchas del siglo, en medio de esta evolución moderna, el regionalismo parecer  a algunos una regresión, un caso atávico, que desmiente el espíritu de  solidaridad universal. Los que así piensan rechazan la división patria por fronteras y de pueblos por razas y costumbres; combaten el vínculo nacional, el prejuicio patriótico que exalta a las multitudes inconscientes". La visión del regionalismo en el pensamiento de Leoncio Rodríguez se aleja de los que conciben el regionalismo desde posiciones burguesas y comparte, por tanto, las críticas que desde el movimiento obrero, se puedan hacer.
Su concepción es crítica y consciente de los peligros que conlleva en sí mismo; por ello, lo que realmente propone es que se pueda utilizar el regionalismo como un instrumento o medio para lograr que despierte de su letargo el pueblo canario. Podemos calificarlo como una especie de "regeneracionismo" canario que se impone como una necesidad de recuperar nuestras perdidas señas de identidad y lograr la unidad de la región por encima de las banderías políticas o de los intereses de las clases dominantes en cada isla. La situación de Canarias en aquellos momentos es grave, "se resienten de su abandono y horfandad" y, como respuesta a sus innumerables peticiones, "sólo la callada, cuando no la negativa o la burla" vienen desde Madrid. Considera a los canarios de su época responsables de esta situación porque no adoptan una postura más comprometida y activa, y, por ello, realiza la siguiente reflexión crítica: "La nieve del Teide la llevamos en las entrañas; su fuego al exterior, crepitando en odios y pasiones", lo que constituye una clara alusión a los partidarios del divisionismo, quizás la única en toda la conferencia. Por todo ello, califica a su generación de "torpe y despiadada" y la acusa de no haber sabido o querido "conservar el temperamento sano y vigoroso, todo llaneza y pulcritud, de la antigua raza isleña a quien hemos acabado de matar espiritualmente".
Leoncio Rodríguez se siente canario y no hace declaraciones solemnes de españolidad como otros paisanos suyos de principios de siglo (Benito Pérez Galdós, Ricardo  Ruíz y Benítez de Lugo o incluso Nicolás Estévanez), que parece que están interesados en demostrar que, en españolidadno hay otra región que iguale o supere a Canarias. Sin embargo, realiza una puntualización para tranquilidad de "algún timorato" planteando que el regionalismo canario que él preconiza y defiende no significaría "tibieza y desaliento en nuestras más que probadas relaciones de lealtad, de simpatía y de sumisión a la nación española". Defiende el conferenciante en el Ateneo lagunero, ante un público variopinto, que Canarias siga en la órbita de España, e invoca para ello la "lealtad", la "simpatía" y, sobre todo, la "sumisión" como las razones y actitudes que justifican la "españolidad" del Archipiélago en esos momentos. Leoncio Rodríguez no es separatista, pero tampoco se percibe en sus palabras un sentimiento real de españolidad.
En opinión de D. Leoncio Rodríguez, las ventajas que se obtendrían en Canarias con el regionalismo y la autonomía que propone serían muchas y, entre ellas, destaca las siguientes: "que se nos tuviese en mejor concepto que el que se nos tiene; que este archipiélago pudiera valer sus justas aspiraciones; que no fuera una colonia, poco menos que penitenciaria; que en la patriotería y la política no hicieran tantos estragos ni nos pusieran tan a menudo en ridículo, y, en una palabra, que fuésemos dignos de habitar en la tierra privilegiada de los altivos menceyes".
No resulta aventurado, en este contexto histórico, considerar a Leoncio Rodríguez y el regionalismo que está configurando y definiendo como una especie de modelador y hasta de simiente de la conciencia nacional canaria, que necesitaba de la defensa de la unidad territorial frente a los partidarios de la división provincial. Así pues, aunque pueda despertar cierto grado de controversia y polémica, pensamos que la aportación de D. Leoncio Rodríguez a la formación de la conciencia nacional canaria resulta evidente y real, y  que, como prueba de lo expuesto, nos ha dejado su obra y pensamiento, que deben ser objeto de un estudio detallado profundo. Tampoco hubiera sido posible una declaración más rotunda y explícita de nacionalismo, por ello, recurre a utilizar el concepto de regionalismo, que sí es permitido por el poder central. Su voz se levanta contra los partidarios del divisionismo defendiendo para ello la autonomía política y el fomento del regionalismo como medios necesarios para conseguir la unidad del archipiélago.
Unos años más tarde, D. Leoncio Rodríguez fundará  su propio periódico, La Prensa, el 15 de octubre de 1910, para defender la República como forma de gobierno y promover la conciencia regional y la unidad del archipiélago. Este diario mantendrá una trayectoria libre e independiente a lo largo de su existencia, hasta que la rebelión del General Franco, el 18 de julio de 1936, contra  el régimen legal de la República, la interrumpió bruscamente.
La cabecera del diario permanece inalterada hasta el 14 de febrero 1939, fecha en la que desaparece por decisión adoptada por el Gobernador Civil de la provincia D. Vicente Sergio Orbaneja. Tal decisión se debe a que Leoncio Rodríguez no se presta a ninguna colaboración con el nuevo orden establecido por los militares rebeldes. Nace así El Día, "Organo del Movimiento Nacional-Sindicalista en Tenerife", de la obligada fusión del periódico de D. Leoncio y del diario falangista Amanecer, que había surgido el 1 de agosto de 1937 como "Diario de la Revolución Nacional Sindicalista".
Lo que verdaderamente hay que resaltar y es relevante históricamente es que La Prensa termina su vida en la primera fecha, el 18 de julio de 1936, o en la última, el 14 de febrero de 1939. Y que, para salvar su propia vida, Leoncio Rodríguez opta por retirarse a San Miguel de Geneto, dedicándose a actividades literarias y de editor de obras de temática canaria sin necesidad de hacer ningún tipo de concesión o renuncia a sus ideas como hicieron otros periodistas republicanos, que aceptaron  seguir su actividad profesional en La Tarde o en el mismo El Día.
En 1947, sale de su retiro siguiendo los consejos de su amigo el Obispo D. Domingo Pérez Cáceres, que lo  protegía de posibles revanchas. Esta decisión coincide con que el General García Escámez ocupaba también la Capitanía General  de Canarias, y, sobre todo, pensamos que lo hace por su enorme afición al periodismo; que explica en parte que, sin que recupere el control de su diario, acceda a realizar tareas en la Administración de El Día y a escribir algún artículo siempre sobre temas de carácter no político. Digamos que se encontraba en "libertad condicionada", como acertadamente señala Mª. Rosa Alonso cuando se refiere a la situación en la que se encontraban los que trabajaban en aquellos momentos en cualquier empresa periodística. Esta situación se mantiene hasta su muerte en 1955.
En agosto de 1958 desaparecen los símbolos falangistas de la cabecera de El Día. Los herederos de D. Leoncio Rodríguez van recuperando poco a poco el control del periódico, que pasa por diversas vicisitudes y etapas durante los últimos años del franquismo y en la transición hacia la democracia hasta 1988.
El 15 de octubre de 1985 El Día publica un ejemplar extraordinario con el que se pretende conmemorar el 75º Aniversario de La Prensa, lo que, en nuestra opinión, constituye una verdadera falacia histórica. No sabemos las razones que han impedido que reapareciera La Prensa en una 2ª época, como "Diario de la Mañana", continuando la labor de su fundador y como el mejor homenaje que se le podía rendir a su memoria. Lo verdaderamente grave no es el cambio de cabecera en sí mismo si se hubiera respetado el legado del pensamiento de D. Leoncio Rodríguez en el diario tinerfeño. Comprendemos que los tiempos históricos pudieran aconsejar que el periódico no se declarara republicano, pero convertirse de nuevo en un órgano defensor de la unidad y de la autonomía de Canarias, en un portavoz independiente, liberal y progresista, sí estaba al alcance de la mano de los responsables de la empresa. La línea editorial y la mayoría del contenido son contrarias a ese legado de unidad regional y fomentan la división del Archipiélago alimentando el llamado "Pleito Insular" y respondiendo no sabemos a qué intereses. En la historia de El Día es posible salvar algún breve periodo en el que se acercó a ese legado. Escribían entonces en sus columnas periodistas que han demostrado su valía y profesionalidad en otros medios canarios y estatales. La Prensa desapareció definitivamente el martes 14 de febrero de 1939 con el número 10.885, en el año XXIX de su publicación. Ojalá se recuperara no sólo para El Día sino para toda la prensa canaria la defensa actualizada y renovada de aquellos ideales, tan necesarios para el desarrollo de nuestra conciencia nacional y de nuestras señas de identidad, en el marco político que libremente decida el pueblo canario.

Nota:
El autor del articulo presentó el artículo para su publicación en el periódico El Día y ante la esperada negativa, fue publicado en 1985 en La Gaceta de Canarias, sin ningún tipo problemas. Como suele suceder el articulo podría ser reformado y actualizado, pero he preferido publicarlo sin modificar el original escrito en 1985.


3 de agosto de 2012

EN MEMORIA DE ROBERT KURZ (1943-2012)


Miguel León
Rebelión

La semana pasada fallecía, en Nüremberg, el teórico alemán Robert Kurz. Sirvan estas líneas, que posiblemente hubieran resultado más valiosas cuando Kurz aún vivía, para reconocer la importancia de sus contribuciones y presentar al lector hispanohablante a un autor del que apenas se ha oído hablar.
Kurz perteneció a esa corriente, relativamente poco conocida y cultivada, del pensamiento marxiano que podríamos llamar, como Kurz mismo hacía, la de la "crítica del valor" (en la que también podrían quedar integrados en un texto fundamental como Tiempo, trabajo y dominación social, de Moishe Postone, o ciertos trabajos de sociología industrial, desarrollados por Pierre Naville y sus sucesores). Supone defender una interpretación de las categorías fundamentales de El Capital significativamente distinta de la que ha imperado en el conjunto del pensamiento marxista, debido en gran parte a la forma en que el pensamiento de Marx se convirtió en fuente necesaria de legitimación de las políticas socioeconómicas desarrolladas en los países del bloque socialista.
Así, frente al acento puesto por el "marxismo tradicional" (expresión de Postone) sobre la categoría del plusvalor, el fenómeno de la explotación, la esfera de la producción..., frente a una postura teórica de la que se colegía sin mucha dificultad que socialismo era sinónimo de colectivización de los medios de producción, surge este otro marxismo que, en contraste con la potencia teórica absoluta normalmente atribuida a estos elementos, reivindica la importancia de las articulaciones, de valor y plusvalor, de capital y trabajo, de circulación y producción... y en estas circunstancias la colectivización de los medios de producción no significa nada por sí misma en la medida en que la ley del valor, articulador social fundamental de las relaciones sociales en el capitalismo, sigue cumpliendo esa función.
Pero no es esta una interpretación que surja como eso, como una simple re-lectura, cuya funcionalidad sería la de "lavar la cara al marxismo" para poder sostener lo insostenible una vez que, como es frecuente oír, el colapso de la Unión Soviética "ha demostrado la inaplicabilidad o la invalidez del marxismo". En primer lugar porque la teoría de Marx, el "marxismo" en el sentido más restrictivo del término, no tiene como eje central la teorización de la sociedad socialista sino, por encima de todo, la crítica de la sociedad capitalista, y por tanto no se sitúa en el ámbito de la enunciación de lo que debe ser sino en el del análisis riguroso de lo que es. En segundo lugar, porque un primer defensor de esta lectura centrada en la importancia teórico-política de las categorías desarrolladas en la Sección Primera de El Capital (mercancía, valor, trabajo...) fue Isaak Illich Rubin, quien, tan pronto como en 1924, ya planteó una demoledora crítica del marxismo hegemónico, de la interpretación que hacía del análisis crítico de Marx y de las consecuencias políticas que extraía. En tercer lugar, porque el propósito de esta interpretación no es el de sumar "una capa más" de lecturas al gigantesco novillo de interpretaciones que es el pensamiento marxista, sino en realidad defender, probablemente con Althusser pero yendo más allá de lo que él fue, un retorno a Marx, al texto, liberándolo precisamente de esas sucesivas capas de interpretaciones que han convertido al marxismo en un instrumento demasiado aparatoso, demasiado torpe, de análisis sociopolítico.
Y ese retorno al texto carga la interpretación misma de problemas, puesto que no faltan fragmentos en los que Marx (también Engels) enfatiza la importancia política de las categorías en torno a las cuales ha girado la producción teórica y la acción política del marxismo tradicional. Pero abundan también, son mucho más significativos, los fragmentos en los que Marx pone en cuestión esa postura. Y mientras que los primeros participan del estilo panfletario, subversivo, de ciertos párrafos de El Capital, los segundos emergen con especial claridad en aquellos momentos en los que Marx despliega su capacidad analítica y su saber. Y sin embargo se mantiene esa tensión irresoluble entre, digámoslo así, dos Marx muy diferentes; una tensión de la que Kurz era plenamente consciente y que quizás aprehendió mejor que nadie al distinguir entre el Marx exotérico ("positivamente inclinado hacia el desarrollo inmanente del capitalismo", es decir, aquel que fundamenta las posiciones del marxismo tradicional) y el esotérico ("aquel que se desplaza hacia la crítica categorial del capitalismo", es decir, el Marx que él mismo reivindicaba) [1] .
La obra de Kurz, escrita originalmente en alemán y de la que existen ciertas traducciones (pocas) a otros idiomas (inglés, francés o portugués), es paradójicamente desconocida para los lectores hispanohablantes, para quienes sólo están disponibles las traducciones oficiosas que puedan circular por Internet y un libro, El mercado absurdo de los hombres sin cualidades: ensayos sobre el fetichismo de la mercancía, recientemente publicado por la editorial Pipas de Calabaza y que incluye dos textos de Kurz.
A ella se suma además el trabajo realizado como impulsor de dos grupos distintos de análisis e intervención política en Alemania, Krisis y Exit!, que también han hecho contribuciones de gran importancia que, por desgracia, pasan generalmente desapercibidas para el marxismo en lengua castellana.
Precisamente por eso estas líneas no pueden hacer mucho más que presentar sucintamente, tal vez demasiado tarde, el trabajo de un autor que es tanto más importante cuanto más crítica se hace la situación socio-económica que vivimos. Se trata de un trabajo analítico de profundas consecuencias para la izquierda mundial en la medida en que resquebraja los lugares comunes sobre los cuales se suele construir el discurso de quienes tienen aspiraciones revolucionarias.
En palabras de Kurz: "ni el socialismo estatalista del Este, ni el movimiento obrero occidental, ni los movimientos anticoloniales de liberación nacionalista, incluyendo a las corrientes más radicales, podrían calificarse ya de 'anticapitalistas' sino en un sentido limitado. Dicho con más precisión: su anticapitalismo no se refería aún a la auténtica forma fundamental del Capital mismo sino únicamente a tal o cual capitalismo empírico dado, al que se tomaba por el capitalismo en cuanto tal, pero que en realidad sólo era una fase aún inmadura del desarrollo de la modernidad burguesa


El marxismo de esa época no podía ser, por tanto, otra cosa que un marxismo burgués e inmanente de la modernización, porque él mismo formaba parte todavía de la historia de la conquista de la sociedad por el Capital. […] Todo lo que aparece en Marx como incondicionalidad del 'punto de vista del obrero' y de la 'lucha de clases', como retórica del 'plustrabajo no pagado' y de la 'explotación', pertenece todavía a la teoría capitalista del desarrollo, que refleja que el Capital no se ha encontrado aún a sí mismo. […] Este marxismo inmanente de la modernización se ha vuelto hoy efectivamente obsoleto, y no porque haya sido 'erróneo' sino porque su tarea ya está acabada. […] La lucha de clases, que no fue sino el proceso de imposición del Capital en su pura lógica formal y abstracta contra el capitalista histórica y empíricamente limitado, ha tocado a su fin" [2].
Y así, es al marxismo exotérico al que le iba de suyo la identificación de la propiedad de los medios de producción como el punto crucial que sustentaba el entramado de fuerzas políticas que había que reorganizar. Al marxismo esotérico, el que tiene sentido sostener en la coyuntura contemporánea, eso ya no le basta, no es lo sustantivo; y Kurz, que constató esa necesidad de cambiar el objetivo estratégico de la acción revolucionaria, escribió, junto con sus compañeros del grupo Krisis, el Manifiesto contra el trabajo [3] . "Proletarios de todo el mundo", termina el manifiesto, "dejadlo ya".
Robert Kurz, polémico y brillante, nos deja en un momento crucial de la historia contemporánea. Perdemos, por tanto, sus contribuciones, pero afortunadamente su obra perdura, y en esa medida lo hacen sus planteamientos. Una inestimable ayuda para el pensamiento crítico, que tanta falta nos hace y que en ocasiones aún brilla por su ausencia.

Notas:
[2] R. Kurz, "Los intelectuales después de la lucha de clases: de la aconceptualidad a un nuevo pensamiento crítico", en El mercado absurdo de los hombres sin cualidades: ensayos sobre el fetichismo de la mercancía, Pipas de Calabaza, 2009, pp. 41-63   (pp. 48-50).

7 de junio de 2012

JOSÉ MÚJICA CORDANO, PRESIDENTE DE URUGUAY

ESTA ENTRADA LA HEMOS ELABORADO CON LA INFORMACIÓN QUE HEMOS ENCONTRADO EN EL BLOG DE  ("Reflexiones educativas" ."Educational reflections". "To learn reflecting")

Este mensaje lo he recibido de Rafael Medina y deseo compartirlo con todos vosotros, pues es tan sencillo y tan profundamente verdad que su fuerza merece la pena tenerla presente para reflexionar sobre educación. Se oye tanto y se puede leer tanto sobre la dificultad de enseñar a determinados alumnos, cuando en realidad también tendríamos que hablar de nuestras limitaciones como profesionales, que encontrar un texto de un presidente de una república (Uruguay), es decir un político, hablar de este modo tan sensato y lleno de verdad que merece la pena ser leído. Cuando lo recibí el comentario que me surgió fue este: Realmente me parece que el texto es todo un ejemplo de lo que a mi me gustaría que pensaran los dirigentes que toman las decisiones que me afectan. El texto es realmente sabio, quizá lo pienso porque ya a mis años solo encuentro placer en el aprender, el leer y el compartir.

JOSÉ MÚJICA....  dijo:

Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer.
Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo le queda el placer.
Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute.

¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente!
Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales.
No porque sea elegante sino porque es placentero.
Porque se disfruta, con la misma intensidad con la que se puede disfrutar un plato de tallarines.
¡No hay una lista obligatoria de las cosas que nos hacen felices!
Algunos pueden pensar que el mundo ideal es un lugar repleto de shopping centers.
En ese mundo la gente es feliz porque todos pueden salir llenos de bolsas de ropa nueva y de cajas de electrodomésticos.
No tengo nada contra esa visión, sólo digo que no es la única posible.
Digo que también podemos pensar en un país donde la gente elige arreglar las cosas en lugar de tirarlas, elige un auto chico en lugar de un auto grande, elige abrigarse en lugar de subir la calefacción.
Despilfarrar no es lo que hacen las sociedades más maduras. Vayan a Holanda y vean las ciudades repletas de bicicletas. Allí se van a dar cuenta de que el consumismo no es la elección de la verdadera aristocracia de la humanidad. Es la elección de los noveleros y los frívolos.
Los holandeses andan en bicicleta, las usan para ir a trabajar pero también para ir a los conciertos o a los parques.
Porque han llegado a un nivel en el que su felicidad cotidiana se alimenta tanto de consumos materiales como intelectuales.
Así que amigos, vayan y contagien el placer por el conocimiento.
En paralelo, mi modesta contribución va a ser tratar de que los uruguayos anden de bicicleteada en bicicleteada.

LA EDUCACIÓN ES EL CAMINO

Y amigos, el puente entre este hoy y ese mañana que queremos tiene un nombre y se llama educación.
Y miren que es un puente largo y difícil de cruzar.
Pero hay que hacerlo.
Se lo debemos a nuestros hijos y nietos.
Y hay que hacerlo ahora, cuando todavía está fresco el milagro tecnológico de Internet y se abren oportunidades nunca vistas de acceso al conocimiento.
Yo me crié con la radio, vi nacer la televisión, después la televisión en colores, después las transmisiones por satélite.
Después resultó que en mi televisor aparecían cuarenta canales, incluidos los que trasmitían en directo desde Estados Unidos, España e Italia.
Después los celulares y después la computadora, que al principio sólo servía para procesar números.
Cada una de esas veces, me quedé con la boca abierta.
Pero ahora con Internet se me agotó la capacidad de sorpresa.
Me siento como aquellos humanos que vieron una rueda por primera vez.
O como los que vieron el fuego por primera vez.
Uno siente que le tocó en suerte vivir un hito en la historia.
Se están abriendo las puertas de todas las bibliotecas y de todos los museos; van a estar a disposición, todas las revistas científicas y todos los libros del mundo.
Y probablemente todas las películas y todas las músicas del mundo.
Es abrumador.
Por eso necesitamos que todos los uruguayos y sobre todo los uruguayitos sepan nadar en ese torrente.
Hay que subirse a esa corriente y navegar en ella como pez en el agua.
Lo conseguiremos si está sólida esa matriz intelectual de la que hablábamos antes.
Si nuestros chiquilines saben razonar en orden y saben hacerse las preguntas que valen la pena.
Es como una carrera en dos pistas, allá arriba en el mundo el océano de información, acá abajo preparándonos para la navegación trasatlántica.
Escuelas de tiempo completo, facultades en el interior, enseñanza terciaria masificada.
Y probablemente, inglés desde el preescolar en la enseñanza pública.
Porque el inglés no es el idioma que hablan los yanquis, es el idioma con el que los chinos se entienden con el mundo. .....(Genial)
No podemos estar afuera. No podemos dejar afuera a nuestros chiquilines.
Esas son las herramientas que nos habilitan a interactuar con la explosión universal del conocimiento.
Este mundo nuevo no nos simplifica la vida, nos la complica...
Nos obliga a ir más lejos y más hondo en la educación.
No hay tarea más grande delante de nosotros.

José Mujica (Presidente de Uruguay)

Anécdota

Este tipo es increíble. Días atrás el periodista radial de una radio de la Capital Federal, llamado "Negro Oro", hablando con "Teté Coustarot", quien contaba que estaba comiendo en un pequeño restaurant de Colonia, cuando se apareció "el Pepe" con su mujer, en SU VW escarabajo del 81.
Todo el mundo asombrado (menos los del restaurant, pues son concurrentes periódicos) Habló con todos. Todos los respetaron cuando almorzaban y al irse, sacó su billetera y pagó como uno más. Teté llamó al mozo que la estaba atendiendo y le preguntó cómo es que le cobraban al Presidente de la República. A lo que el mozo le contestó: si no lo hacemos, nos mata y no viene más.
Pensá además que de lo que ganan él como Presi y su mujer como funcionaria, le donan el 70% a su partido. Cuando le preguntaron porqué, porque le debo a mi partido lo que soy y es Norma. Además si hasta hoy pude vivir con $4.000 uruguayos y ahora entre mi Sra. y yo llegamos a los U$s 7.000 por mes.
¿Para qué queremos más?