3 de marzo de 2013

NICOLÁS ESTÉVANEZ: 175 ANIVERSARIO, LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

ACTO CONMEMORATIVO 
DEL GABINETE LITERARIO 


LUNES 18 DE FEBRERO

ORGANIZADO POR LA 

A. C. "DESDE LA SOMBRA DEL ALMENDRO"

INTERVENCIÓN DEL INVESTIGADOR 
ANTONIO HENRÍQUEZ JIMÉNEZ

"Algo sobre Nicolás Estévanez"

Nicolás Estévanez
Nicolás Estévanez Murphy ejerció una actividad intelectual como escritor bastante interesante. Dentro de esa actividad se conoce más la de poeta que la de prosista. Se le adscribe a la Escuela Regionalista de La Laguna (Tabares Bartlett, Antonio Zerolo, Guillermo Perera, Domingo J. Manrique), que se caracteriza fundamentalmente por la exaltación del pasado indígena y de la naturaleza canaria. De hecho, a mucha gente le viene a la mente la parte del poema Canarias de donde esta Asociación ha tomado su nombre ("Desde la sombra del almendro"): "Mi patria es de un almendro / la dulce, fresca, inolvidable sombra"
Bartolomé Cairasco
Ahora nos dicen que el almendro es una planta no autónoma, pero debe haber sido introducida muy temprano después de la conquista, ya que nuestro primer gran poeta Cairasco de Figueroa cita el término "almendra" y "almendros" en dos de sus cantos de su santoral; hay que decir que no está describiendo ningún elemento canario, aunque el verso donde está el almendro, contiene "almendros, cañas dulces y ceresos".
Ya sabemos cómo Unamuno habló con cierta ironía de estos célebres versos, de lo cual se retractó al final de su vida. La faceta política de Estévanez, y sus ideas de la conformación del estado no se avinieron con lo que España era y sigue siendo. Todavía hay quien no sabe distinguir entre ideales de un hombre y su obra, y el desprecio por unos le lleva al desconocimiento y desprecio de la otra.
Decía que de su faceta de hombre de intelecto es más conocido como poeta, pero también escribió mucho en prosa; y en esta forma sobresale la práctica de la crónica periodista. No estaría mal reunir todo lo que escribió en el periódico republicano El Nuevo Régimen, bajo el título de "Croniquita parisiense". Algunas características de su manera de enfocar los problemas, e incluso de escritura se pueden rastrear en los escritos de Franchy y Roca y en los de Alonso Quesada.
Como traductor se ganó la vida en su destierro parisino, donde trabajó casi a destajo y en condiciones de esclavo en las traducciones que le ofertaba la Casa Garnier. En esa faceta de traductor, hay obras grandes, como la Geografía Universal de Grégoire y obras más pequeñas como Los caracteres de Teofrastro. Incluso hay una traducción de las Fábulas de Lafontaine.
Sus traducciones son curiosísimas, sobre todo las de obras de pensamiento, en las que amplía o resume, o anota dando su opinión personal sobre las cuestiones que traduce, orientando a sus lectores hacia sus ideas.
Uno de sus escritos periodísticos se titula precisamente "El traductor". En él recuerda un epigrama que un amigo suyo dedicó a un Académico de la Española, "muy dado a traducciones clásicas, bíblicas y portuguesas". Dice: "¿Sabes tú por qué lloraba / el profeta Jeremías) / Porque ya profetizaba / que tú lo traducirías." Luego sigue echando pestes de lo mismo que él hacía. Tampoco deja bien parado a los editores. Dice: "Cuando un editor dice que un libro es bueno, debe entenderse que tiene buen papel, que está bien encuadernado o que le deja un beneficio del 85 por 100."
Tradujo obras de Grimm (Narraciones y leyendas), Andersen (Cuentos), Walter Scott (El Abad, segunda parte de El Monasterio; La linda moza de Perth o El día de san Valentín), Corneille, La Bruyère, Cyrano de Bergerac (Historia cómica de los estados e imperios de la luna y del sol), Diderot (El sobrino de Rameau, Obras escogidas de Diderot), Sainte-Beuve (Galería de escritores célebres); Séneca (Obras escogidas de Séneca); Aristóteles (La política), Antero de Quenthal (varios poemas), Rodolphe Töpffer (Los viajes escolares; precedidos de una noticia por Sainte-Beuve), Montesquieu (El espíritu de las leyes. Grandeza y decadencia de los romanos); Cicerón (Obras escogidas); Tolstoi (Katia).
En la Antología de líricos ingleses y angloamericanos, de Miguel Sánchez Pesquera (1916-1924), aquel juez venezolano que ejerció en Las Palmas, se pueden ver traducciones del inglés de Estévanez. De Émile André tradujo Manual de esgrima: florete, espada y sable; de Boutet, traduce Pasteur y sus discípulos. Historia abreviada de sus descubrimientos y doctrinas; de Émile Debeaux, Los porqué de Susanita; de Louis Desnoyers, Aventuras de Roberto y de su fiel compañero Baltasar Lavena; de L. Grégoire, Nueva Geografía universal; de Desiré Lacroix, Historia de Napoleón; de Gréville, H., La Mamselka, novela de costumbres; de André Saint Lu, Juicios y estudios literarios; de G. Le Rouge y G. Guitton, El globo dirigible.
Publica también obras de tipo didáctico, como El álbum de los niños; Lecturas americanas. Nuevo curso gradual para uso de las escuelas; Miscelánea de ciento treinta lecturas. Otros títulos son Quisicosas: traducidas y aumentadas, La familia desconocida. Página de historia natural.
Alonso Quesada
Alonso Quesada, con uno de sus pseudónimos no ventilados, por 1914, cita en un momento un párrafo de Los Caracteres de Teofrasto que está tomado de la traducción de Nicolás Estévanez de la versión que había hecho en francés La Bruyère: Los Caracteres de Teofrasto traducidos del griego con Los Caracteres o Las Costumbre de este siglo por La Bruyère. Con un juicio de Sainte-Beuve. Obra traducida de la última edición francesa por Nicolás Estévanez (París, Casa Editorial Garnier Hermanos, sin fecha [1890]. En la página 53, "De las obras de ingenio", aparece la cita que transcribe Rafael Romero travestido. El párrafo entero dice: "Todo está dicho y se viene demasiado tarde después de más de siete mil años que existen hombres y piensan. Sobre lo concerniente a las costumbres, lo mejor y lo más bello ha sido ya recogido; no se hace más que espigar siguiendo a los antiguos y a los hábiles entre los modernos."
Buena parte de la obra de Nicolás Estévanez se puede se puede leer en El Museo Canario, y en otras bibliotecas, aunque en estas no abundan los títulos. Es curiosa la no existencia de obras suyas en otras “distinguidas” bibliotecas de Las Palmas.
Como he citado al pensador francés La Bruyère, quiero terminar con lo que dice al final de su traducción de Los Caracteres de Teofrasto, tal como se encuentra en la traducción de Nicolás Estévanez: "Si no placen estos Caracteres, lo extrañaré; y si placen, lo extrañaré lo mismo."
Si la obra de La Bruyère y la de Teofrasto han tenido y tienen la virtud de poder molestar a quienes se ven retratados en ellos, una gran parte de las notas "guiatorias" de Nicolás Estévanez a sus traducciones puede surtir el mismo efecto. Quizás esa sea una de las causas de su ausencia de los plúteos bibliotecarios, y no solo de su isla natal.
No estaría de más leerse, aquí y ahora, con lo que nos está cayendo, esos Caracteres teofrastinos. Solo les cito algunos de sus títulos: Del disimulo, de la adulación, del impertinente, de la rusticidad, del complaciente, del bribón, del gran charlatán, del proveedor de noticias, de la desvergüenza causada por la avaricia, del ahorro sórdido, del importuno, del servicial, de la estupidez, de la brutalidad, de la superstición, el descontentadizo, del hombre sucio, de un hombre incómodo, de la necia vanidad, de la avaricia, de la ostentación, del orgullo, del miedo o de la falta de valor, de los grandes personajes en una república, de la instrucción tardía, de la maledicencia.

SENBLANZA DEL AUTOR:
Antonio Henríquez Jiménez. Licenciado en Filosofía y Letras, Rama Filología Hispánica. Profesor de Instituto, Profesor Tutor del Centro Asociado de la UNED de Las Palmas e investigador, sobre todo de literatura canaria y su relatión con otras literaturas. Colaborador en prensa y en varias revistas de investigación.
Ha publicado el «Epistolario Alonso Quesada-Agustín Millares Carlo», parte de un extenso trabajo sobre el Epistolario de Agustín Millares Carlo
De 2002 es el librito titulado Saulo Torón, prosista. Quince textos exhumados (Ediciones del Cabildo de Gran Canaria), en el que -entre otras cosas- se presentan unas cuatro prosas de Saulo que aparecen como de Alonso Quesada en su Obra Completa (notice de Reflexiones). 
Alonso Quesada. Smoking-RoomIntroducción, revisión, exhumación de dos textos nuevos, ordenamiento y notas. Anroart Ediciones, 2008.
Alonso Quesada. En el solar atlántico. Panorama espiritual de un insulario. Edición, ordenación, introducción y notas. Anroart, 2010. 
Poemas de la gloria, del amor y del mar de Tomás Morales. Materiales sobre la recepción. Anroart Ediciones, 2010.
Escritos y noticias sobre Tomás Morales (1922-1972). La Laguna, Instituto de estudios Canarios, 2011. Prólogo de Andrés Sánchez Robayna.

25 de febrero de 2013

NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY: 175 ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO

ACTO DEL MIÉRCOLES 20 DE FEBRERO DE 2013: 
GRACILIANA MONTELONGO AMADOR

EN EL ACTO CONMEMORATIVO DEL 20 DE FEBRERO
CELEBRADO EN EN "CENTRO CIUDADANO DE GRACIA"... 

Graciliana Montelongo Amador

INTERVINO LA POETA Y ESCRITORA REALEJERA GRACILIANA MONTELONGO CON UN POEMA DE SU CREACIÓN, DEDICADO A D. NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY Y CUATRO "HAIKUS", INSPIRADOS EN NUESTRO PERSONAJE Y EN EL LUGAR DE GRACIA, QUE ES EL ESCENARIO DE LA INFANCIA DE GRACILIANA...



QUE PUBLICAMOS A CONTINUACIÓN....







HOMENAJE A NICOLÁS ESTÉVANEZ



Cambia de rumbo el viento.
Regresa el verano y el almendro
agita las ramas verdes.
Anunciando la llegada del fruto,
anunciando la llegada de Nicolás.

Bajo su sombra cobija al niño,
que esparce la mirada al cielo.
Y se pierde entre las nubes blancas,
dibujando poemas, en el pensamiento.
Juntos comparten la aurora, los atardeceres,
y las noches habitadas de estrellas.

Hasta que un día, el niño, abandona el jardín.
Marcha a tierras lejanas.
Atrás deja las islas canarias,
atrás deja la infancia.
Creció lejos. 

Siguiendo los pasos del padre
se convirtió en militar, en
político y republicano.
Defendió sus ideales por los que luchó,
hasta su muerte.

Pero Nicolás también era poeta.
Y en soledad escribió versos.
Añoraba a sus islas,
a su casa de Gracia, al jardín…
A su árbol, el almendro.

A las montañas, al viento,
al cielo de un azul intenso.
Al mar que une y separa.
A las olas que irrumpen
en la costa de los sueños.
A la noche vestida de estrellas y
a la aurora de los versos.

Pocos hombres, pueden abrigar este amor.
Nicolás Estévanez así lo sintió y
así lo escribió en su libreta:

Mi patria no es el mundo,
mi patria no es Europa,
mi patria es de un almendro
la dulce, fresca e inolvidable sombra.



4 HAIKUS PARA DON NICOLÁS ESTÉVANEZ


Las nubes blancas
El cielo azul intenso
La primavera.

Llega la noche
Tintinean las estrellas
El universo.

Almendro en flor
Habita tu jardín
Fruto dará.

Bajo tu sombra
Un hombre descubrió
La libertad.


Por: Graciliana Montelongo Amador: 
Escritora y pintor, ilustradora y poeta.
Santa Mª de Gracia a 20 de febrero del 2013. La Laguna Tenerife.

Graciliana Montelongo Amador: Breve semblanza
Graciliana Montelongo
Nació en La Laguna de Aguere el 4 de Abril de 1962. Es la quinta de nueve hermanos. A pesar de que dedicó sus estudios al turismo, siempre destacó su lado artístico. El interés por la pintura y la poesía, le llevó a fundar con otros artistas el «Colectivo Cultural Viera y Clavijo» en el municipio de Los Realejos, donde reside actualmente. Ingresa en el Taller literario que dirige Ernesto Rodríguez Abad (en la Biblioteca de Los Realejos)Aquí permanece durante 6 años, aprendiendo y compartiendo la literatura con él. Colabora para celebrar el Día del libro, en el municipio de los Realejos
Pintora, ilustradora y poeta. Ha expuesto su obra pictórica en el Orfeón la Paz, Casa de la Cultura en La Laguna, Sala de Arte "Sebastián Pérez Enrique", en el Liceo Taoro, Biblioteca de La Matanza, Biblioteca de La Candelaria, Biblioteca "Viera y Clavijo" de Los Realejos, Sala La Magdalena en Icod, Casa de la Cultura de Tacoronte, Casa de la Cultura de Los Realejos, Caja Rural de Santa Cruz, Casa del Vino de Tacoronte, Espacio Cultural el "Tanque", en Santa Cruz, Sala de Arte "Aperitivos Visuales", entre otros. Parte de dicha obra, está repartida en Canarias y en España. Ilustradora de los libros Cimientos, del Libro Gigante de cuentos del Festival Internacional de Los Silos, Madreselva y Drago. También ilustró la revista "Cartonletra" y la revista "Mnemósyne". Así mismo es la autora de las ilustraciones de su libro: "La leyenda de la escritora de haikus".

Publicó los primeros relatos cortos en el libro “Cimientos” en el 2008. Autora de "Cuentos del Vino", La Cruz Santa. Autora de "las noches de terror", durante varios años en el estival Internacional del Cuento de Los Silos. Escritora de relatos eróticos. Colabora en la revista "Mnemósyne" y es animadora a la lectura en las bibliotecas. Escritora de poemas japoneses y pionera en Canarias en dar a conocer el haiku. Imparte en abril del 2010 la primera conferencia sobre el haiku, con motivo de las Jornadas Literarias, en la Sala de Arte "Aperitivos Visuales" en la Villa de la Orotava. Un año más tarde, en abril del 2011, imparte de nuevo la conferencia en La Casa de la Cultura de La Laguna y en la Biblioteca Municipal de Icod de los Vinos, bajo el título Mariposas de abril. El 17 de Enero de 2012 da de nuevo la conferencia en el Instituto de Estudios Hispánicos del Puerto de la Cruz. Y en el Recinto ferial de Santa Cruz en Junio, de este mismo año. 
Fue finalista en el concurso de pintura Óscar Domínguez de Tacoronte, año 2007. Ganadora de un diploma, en el Concurso Internacional de relato breve en Limache, Chile, el 14 de junio del 2012. Escribe a petición del área de cultura del Ayuntamiento de los Realejos, 4 haikus para Rafael (homenaje a don Rafael Yanes) y palabras para un maestro. Participa en un homenaje póstumo (Organizado por la editorial Aguere-Idea) al escritor y poeta cubano Luis Rodríguez Alba. También colaboró el pasado 1 de septiembre, en el Segundo Encuentro de escritores del mundo, para alzar su voz, por Ciudad Juárez. Así mismo es columnista del periódico la Opinión (El vuelo de la pardela) y el 27 de septiembre de este año publicó su primer libro en solitario, con la editorial Aguere-Idea. En la M.A.C de Santa Cruz (La leyenda de la escritora de haikus) que también ilustró. Participa en Radio Realejos en una tertulia, todos los viernes de 10:30 a 12:00. Está preparando un poemario (Haikus del Samurái) y otro libro de relatos cortos. El 2 de Enero de 2013 expuso parte de su nueva obra pictórica, en La librería de Mujeres (Santa Cruz de Tenerife) En mayo de este año 2013 presentará su libro en Barcelona.


14 de diciembre de 2012

NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY: EL POEMA "CANARIAS" 
EN LA REVISTA "CUBA Y CANARIAS" (LA HABANA)


NICOLÁS ESTÉVANEZ  MURPHY [1838-1914]

Nicolás Estévanez fue un símbolo para la intelectualidad emigrante canaria a América, especialmente la que arribó a Cuba. En la Gran Antilla ejerció de capitán, y el 27 de noviembre de 1871 condenó la ejecución de ocho estudiantes de medicina ante la suposición de que estos habían deshonrado la sepultura del creador del rotativo habanero La Voz de Cuba.               

Simbólicamente en la memoria colectiva del isleño emigrado quizá estaría en un escalón inferior, desde mi punto de vista, a las figuras de Leonor Pérez Cabrera [la madre de José Martí] y Benito Pérez Galdós.

De izquierda a derecha, el tercero sentado es José Tabares Sosa [1909].
Director y propietario de la Revista Semanal Ilustrada Cuba y Canarias [La Habana; su primer número salió a la luz el 8 de septiembre de 1912]
Por lo dicho, su figura aparecerá con frecuencia en la prensa canaria de la emigración. Hoy traemos a esta página su poema Canarias (Canto I)Publicado en la revista ilustrada Cuba y Canarias [La Habana, núm.2, 15 de septiembre de 1912]. 
Esta publicación la dirigió y fue propietario José Tabares Sosa; tal como apuntamos en el pie de foto. 


CANARIAS 

Un barranco profundo y pedregoso,
una senda torcida entre zarzales,
un valle pintoresco y silencioso, 
de una playa los secos arenales;

Un cabrero en la cumbre que silbaba,
una bella pastora que corría,
una rústica flauta que llenaba
los riscos y las grutas de armonía;

En el aire reflejos y cambiantes,
en el cielo colores transparentes,
en la noche luceros rutilantes,
crepúsculos dorados y esplendentes; 

Un gallardo mancebo en la montaña
que las cabras monteses perseguía,
en la cima del monte una cabaña,
y un torrente que al valle descendía;

Tales fueron los goces fugitivos
de cien generaciones ignoradas;
estos fueron los cuadros primitivos
de las risueñas islas Fortunadas.

Nicolás Estévanez

DEDICATORIA

A mis amigos Jorge Alberto Liria y Nicolás Reyes González; en espera de que salga, más pronto que tarde, la biografía de Nicolás Estévanez en Anroart. Estoy convencido que será la obra definitiva sobre este polifacético personaje. Porque considero, en fin, que Nicolás Reyes hoy día es el mayor especialista en su trayectoria vital, y el mejor para editarlo es Jorge Liria: modelo de editor comprometido con la cultura canaria [y no solo] e intelectual no acomodaticio. 

VÉASE EL ORÍGINAL PUBLICADO EN: VALENTÍN MEDINA RODRÍGUEZ

15 de noviembre de 2012

NICOLÁS ESTÉVANEZ: POESÍA COMPROMETIDA


RECITAL "LA SOMBRA DEL ALMENDRO" EN EL PUB "MALAVIDA"

TRIBUTO A D. NICOLÁS ESTÉVANEZ Y MURPHY (1838-1914)

JUEVES, 8 DE NOVIEMBRE DE 2012

En el conjunto de la obra poética de Nicolás Estévanez destacan por su contenido social y compromiso político cuatro poemas: "Solidaridad", "El Obrero", "Protesta" y "En la Sierra". Estos poemas fueron recitados con acompañamiento musical del grupo "Kalima & Solfatara", en el recital del 8 de noviembre. 
Vamos a presentar el texto completo de los cuatro poemas para que puedan disfrutar con su lectura, mientras esperamos poder incluir en el blog los "audios" originales del recital. Los cuatro poemas fueron publicados en 1881, en su libro Romances y Cantares. 



El primer poema "Solidaridad" fue recitado por Fernando Senante y Elvira Tricás. Con el fondo musical de la guitarra de Rubén Díaz.

"SOLIDARIDAD"

El papel en que escribo estos renglones,
y la pluma, la tinta y el tintero,
representan la vida y el trabajo
de muchos hombres y de varios pueblos.

Mis colaboradores son los siglos;
ni yo ni nadie escribiría sin ellos,
porque Ios hombres somos solidarios
sin distinción de razas ni de tiempos.

Lo que yo escribo en fatigada prosa
o en desigual y atropellado verso,
no lo escribiera sin aquel fenicio
que para mi compuso el alfabeto.

Como tampoco se escribiera nunca
lo mediano, lo malo ni lo bueno,
sin el trabajo de los labradores,
sin el santo sudor de los mineros.

Tienen parte en mis obras fugitivas,
y en las obras de sabios y maestros,
el fabricante de papel barato
y el que las plumas inventó de acero.

Los químicos también, que de la tinta
la fórmula encontraron y nos dieron,
y artesanos de todos los oficios,
y marinos, doctores, cocineros...

Si, cocineros; porque sin las salsas
que dan jugo y vigor á mi cerebro,
de poco me sirvieran ni la pluma
ni el papel ni la tinta ni el tintero.

¡Pero cómo extrañar que me auxilien
los artesanos de ambos hemisferios,
los que arrancan el hierro de la mina,
los que impulsan las artes y el comercio,

Si lo hacen esos astros infinitos
que en lo más hondo del abismo etéreo
dibujan trayectorias ajustadas
a las leyes eternas... de Keplero!

La luna en las moléculas influye
de este globo macizo en que nacemos,
y por lo tanto en nuestros organismos,
y por lo mismo en nuestros pensamientos.

Como los hombres somos solidarios,
igualmente lo son mundos sidéreos
que ejercen un influjo poderoso
en nuestro mundo, y nuestro mundo en ellos.

¿ Qué importan las distancias? ¿qué los siglos?
¿Qué los abismos de la mar y el cielo?
¿No existe la atracción entre los mundos?
¿No se extiende á las almas y á los cuerpos?

El magnate depende del artista,
depende el pensador del cocinero,
y los astros sin fin, unos de otros
en esa inmensidad del firmamento.

¿Y aun hay guerras de clase entre los hombres?
¿Y aun se lanzan los hombres al degüello
siendo todos los seres solidarios
en la inmensa extensión del Universo?...

Pues vencerán al fin los que combaten
por la Federación, que es el derecho,
que es la atracción recíproca, y el lazo
que ha de unir á los hombres venideros.

Y si la lucha dura largos siglos,
si dejamos sembrados nuestros muertos
en ciudades y valles y colinas,
¡mejor para los cuervos!


14 de septiembre de 2012

SINIQUITATE: ARTÍCULOS PUBLICADOS


D. LEONCIO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ (1881-1955)
Y EL DIARIO LA PRENSA, UN LEGADO SIN CONTINUADORES

Nicolás Reyes González

Nicolás Reyes esboza aquí la ideología política del periodista tinerfeño Leoncio Rodríguez, fundador del diario La Prensa, destaca cómo la trayectoria de aquel periódico, en el que proyectó sus dos inmediatos ideales políticos, a saber, la defensa de la República como forma de gobierno y de la conciencia regional y unidad del archipiélago, quedó interrumpida hace ya bastantes años sin que pueda sostenerse la idea de que El Día sea hoy un continuador y defensor de aquellos ideales.


¿Quién fue Leoncio Rodríguez?. Diremos, en principio, que un joven periodista republicano federal, de talante liberal y progresista, que incorporará  en toda su obra literaria y política sus ideales autonomistas y regionalistas, que, en nuestra opinión, son portadores de planteamientos políticos cercanos a un emergente nacionalismo canario, surgido, salvando las diferencias evidentes, en un proceso parecido al de Cataluña con figuras del calibre político de Valentí Almirall o Valls i Ribot, republicanos federales como él. Nace en la ciudad de La Laguna el 12 de abril de 1881.
Con el título de Bachiller en Letras, D. Leoncio Rodríguez colabora primeramente en las publicaciones de su ciudad natal y asiste a una tertulia, que integran D. José Rodríguez y Moure y D. Buenaventura Bonnet, prestigiosos historiadores, en unión de otros intelectuales laguneros. Es probable que la relación con estas dos personalidades le sirviera para comenzar a configurar su pensamiento y sus ideales regionalistas.
Antes de 1906, D. Leoncio Rodríguez publica dos obras de marcado acento regionalista y de estimable valor literario, éstas son su novela "Alma Canaria" (1901) y su libro posterior "Cuentos Canarios". Figura además entre los fundadores de una institución cultural de gran importancia, el Ateneo de La Laguna, y colabora, desde su fundación, en el periódico republicano federal de Santa Cruz de Tenerife El Progreso. A principios de julio de 1906, en el Salón de Actos del Ateneo de La Laguna diserta sobre "El Regionalismo canario. Bosquejo histórico-social". Esta conferencia, en la que hace públicos sus pensamientos sobre Canarias y sus problemas, es publicada por El Progreso en  días sucesivos en versión integra con uno de sus seudónimos más habituales: "Luis Roger", y forma parte de una Campaña política que emprenderá el periódico tinerfeño en favor del regionalismo y de la autonomía de Canarias, precisamente cuando se recrudece el llamado "Pleito Insular" con  peticiones de división del Archipiélago efectuadas al poder central por sectores burgueses. El Memorial que elabora el Conde de Romanones con motivo de la reciente visita de Alfonso XIII a Canarias, primera visita de un monarca español al Archipiélago, hecho que no deja de resultar también significativo y de sumo interés, materializa aquellas peticiones.
D. LEONCIO RODRÍGUEZ GONZÁLEZ
Comienza su conferencia con la idea de "patria" (entiéndase "patria" como lugar de nacimiento: Canarias), porque considera que, según se "la estime o se sienta aversión por ella", será diferente la definición que se puede dar del regionalismo canario. Leoncio Rodríguez critica también a los "merodeadores de la política", que han convertido el "patriotismo" en "infame mentira", invocándolo "con los labios" y no "con el corazón". El "patriotismo" lo monopolizan, en su opinión, "los protegidos del poder central", que lo sacrifican "por particularísimas conveniencias de bandería" y llegan a degenerar con frecuencia "en lo ridículo". 
También percibe las más que probables reticencias de los sectores internacionalistas del movimiento obrero y por eso dice: "En estas luchas del siglo, en medio de esta evolución moderna, el regionalismo parecer  a algunos una regresión, un caso atávico, que desmiente el espíritu de  solidaridad universal. Los que así piensan rechazan la división patria por fronteras y de pueblos por razas y costumbres; combaten el vínculo nacional, el prejuicio patriótico que exalta a las multitudes inconscientes". La visión del regionalismo en el pensamiento de Leoncio Rodríguez se aleja de los que conciben el regionalismo desde posiciones burguesas y comparte, por tanto, las críticas que desde el movimiento obrero, se puedan hacer.
Su concepción es crítica y consciente de los peligros que conlleva en sí mismo; por ello, lo que realmente propone es que se pueda utilizar el regionalismo como un instrumento o medio para lograr que despierte de su letargo el pueblo canario. Podemos calificarlo como una especie de "regeneracionismo" canario que se impone como una necesidad de recuperar nuestras perdidas señas de identidad y lograr la unidad de la región por encima de las banderías políticas o de los intereses de las clases dominantes en cada isla. La situación de Canarias en aquellos momentos es grave, "se resienten de su abandono y horfandad" y, como respuesta a sus innumerables peticiones, "sólo la callada, cuando no la negativa o la burla" vienen desde Madrid. Considera a los canarios de su época responsables de esta situación porque no adoptan una postura más comprometida y activa, y, por ello, realiza la siguiente reflexión crítica: "La nieve del Teide la llevamos en las entrañas; su fuego al exterior, crepitando en odios y pasiones", lo que constituye una clara alusión a los partidarios del divisionismo, quizás la única en toda la conferencia. Por todo ello, califica a su generación de "torpe y despiadada" y la acusa de no haber sabido o querido "conservar el temperamento sano y vigoroso, todo llaneza y pulcritud, de la antigua raza isleña a quien hemos acabado de matar espiritualmente".
Leoncio Rodríguez se siente canario y no hace declaraciones solemnes de españolidad como otros paisanos suyos de principios de siglo (Benito Pérez Galdós, Ricardo  Ruíz y Benítez de Lugo o incluso Nicolás Estévanez), que parece que están interesados en demostrar que, en españolidadno hay otra región que iguale o supere a Canarias. Sin embargo, realiza una puntualización para tranquilidad de "algún timorato" planteando que el regionalismo canario que él preconiza y defiende no significaría "tibieza y desaliento en nuestras más que probadas relaciones de lealtad, de simpatía y de sumisión a la nación española". Defiende el conferenciante en el Ateneo lagunero, ante un público variopinto, que Canarias siga en la órbita de España, e invoca para ello la "lealtad", la "simpatía" y, sobre todo, la "sumisión" como las razones y actitudes que justifican la "españolidad" del Archipiélago en esos momentos. Leoncio Rodríguez no es separatista, pero tampoco se percibe en sus palabras un sentimiento real de españolidad.
En opinión de D. Leoncio Rodríguez, las ventajas que se obtendrían en Canarias con el regionalismo y la autonomía que propone serían muchas y, entre ellas, destaca las siguientes: "que se nos tuviese en mejor concepto que el que se nos tiene; que este archipiélago pudiera valer sus justas aspiraciones; que no fuera una colonia, poco menos que penitenciaria; que en la patriotería y la política no hicieran tantos estragos ni nos pusieran tan a menudo en ridículo, y, en una palabra, que fuésemos dignos de habitar en la tierra privilegiada de los altivos menceyes".
No resulta aventurado, en este contexto histórico, considerar a Leoncio Rodríguez y el regionalismo que está configurando y definiendo como una especie de modelador y hasta de simiente de la conciencia nacional canaria, que necesitaba de la defensa de la unidad territorial frente a los partidarios de la división provincial. Así pues, aunque pueda despertar cierto grado de controversia y polémica, pensamos que la aportación de D. Leoncio Rodríguez a la formación de la conciencia nacional canaria resulta evidente y real, y  que, como prueba de lo expuesto, nos ha dejado su obra y pensamiento, que deben ser objeto de un estudio detallado profundo. Tampoco hubiera sido posible una declaración más rotunda y explícita de nacionalismo, por ello, recurre a utilizar el concepto de regionalismo, que sí es permitido por el poder central. Su voz se levanta contra los partidarios del divisionismo defendiendo para ello la autonomía política y el fomento del regionalismo como medios necesarios para conseguir la unidad del archipiélago.
Unos años más tarde, D. Leoncio Rodríguez fundará  su propio periódico, La Prensa, el 15 de octubre de 1910, para defender la República como forma de gobierno y promover la conciencia regional y la unidad del archipiélago. Este diario mantendrá una trayectoria libre e independiente a lo largo de su existencia, hasta que la rebelión del General Franco, el 18 de julio de 1936, contra  el régimen legal de la República, la interrumpió bruscamente.
La cabecera del diario permanece inalterada hasta el 14 de febrero 1939, fecha en la que desaparece por decisión adoptada por el Gobernador Civil de la provincia D. Vicente Sergio Orbaneja. Tal decisión se debe a que Leoncio Rodríguez no se presta a ninguna colaboración con el nuevo orden establecido por los militares rebeldes. Nace así El Día, "Organo del Movimiento Nacional-Sindicalista en Tenerife", de la obligada fusión del periódico de D. Leoncio y del diario falangista Amanecer, que había surgido el 1 de agosto de 1937 como "Diario de la Revolución Nacional Sindicalista".
Lo que verdaderamente hay que resaltar y es relevante históricamente es que La Prensa termina su vida en la primera fecha, el 18 de julio de 1936, o en la última, el 14 de febrero de 1939. Y que, para salvar su propia vida, Leoncio Rodríguez opta por retirarse a San Miguel de Geneto, dedicándose a actividades literarias y de editor de obras de temática canaria sin necesidad de hacer ningún tipo de concesión o renuncia a sus ideas como hicieron otros periodistas republicanos, que aceptaron  seguir su actividad profesional en La Tarde o en el mismo El Día.
En 1947, sale de su retiro siguiendo los consejos de su amigo el Obispo D. Domingo Pérez Cáceres, que lo  protegía de posibles revanchas. Esta decisión coincide con que el General García Escámez ocupaba también la Capitanía General  de Canarias, y, sobre todo, pensamos que lo hace por su enorme afición al periodismo; que explica en parte que, sin que recupere el control de su diario, acceda a realizar tareas en la Administración de El Día y a escribir algún artículo siempre sobre temas de carácter no político. Digamos que se encontraba en "libertad condicionada", como acertadamente señala Mª. Rosa Alonso cuando se refiere a la situación en la que se encontraban los que trabajaban en aquellos momentos en cualquier empresa periodística. Esta situación se mantiene hasta su muerte en 1955.
En agosto de 1958 desaparecen los símbolos falangistas de la cabecera de El Día. Los herederos de D. Leoncio Rodríguez van recuperando poco a poco el control del periódico, que pasa por diversas vicisitudes y etapas durante los últimos años del franquismo y en la transición hacia la democracia hasta 1988.
El 15 de octubre de 1985 El Día publica un ejemplar extraordinario con el que se pretende conmemorar el 75º Aniversario de La Prensa, lo que, en nuestra opinión, constituye una verdadera falacia histórica. No sabemos las razones que han impedido que reapareciera La Prensa en una 2ª época, como "Diario de la Mañana", continuando la labor de su fundador y como el mejor homenaje que se le podía rendir a su memoria. Lo verdaderamente grave no es el cambio de cabecera en sí mismo si se hubiera respetado el legado del pensamiento de D. Leoncio Rodríguez en el diario tinerfeño. Comprendemos que los tiempos históricos pudieran aconsejar que el periódico no se declarara republicano, pero convertirse de nuevo en un órgano defensor de la unidad y de la autonomía de Canarias, en un portavoz independiente, liberal y progresista, sí estaba al alcance de la mano de los responsables de la empresa. La línea editorial y la mayoría del contenido son contrarias a ese legado de unidad regional y fomentan la división del Archipiélago alimentando el llamado "Pleito Insular" y respondiendo no sabemos a qué intereses. En la historia de El Día es posible salvar algún breve periodo en el que se acercó a ese legado. Escribían entonces en sus columnas periodistas que han demostrado su valía y profesionalidad en otros medios canarios y estatales. La Prensa desapareció definitivamente el martes 14 de febrero de 1939 con el número 10.885, en el año XXIX de su publicación. Ojalá se recuperara no sólo para El Día sino para toda la prensa canaria la defensa actualizada y renovada de aquellos ideales, tan necesarios para el desarrollo de nuestra conciencia nacional y de nuestras señas de identidad, en el marco político que libremente decida el pueblo canario.

Nota:
El autor del articulo presentó el artículo para su publicación en el periódico El Día y ante la esperada negativa, fue publicado en 1985 en La Gaceta de Canarias, sin ningún tipo problemas. Como suele suceder el articulo podría ser reformado y actualizado, pero he preferido publicarlo sin modificar el original escrito en 1985.